Que leer

Algunas lecturas previas o para el viaje:

  • Patagonia: tierra mágica para viajeros

Silvia Metzelin y Gino Buscaini

Editorial Desnivel

ISBN: 84-89969-57-4

  • Trekking en Chaltén y Lago del Desierto

Miguel Alonso

ISBN: 987-21012-0-5

  • Cazando Pumas en la Patagonia

Andreas madsen

  • Patagonia las leyes del bosque

Eduardo G. de la Vega

Editorial contacto Silvestre

ISBN: 987-97402-2-X

  • Patagonia las leyes de la estepa

Santiago G. de la Vega

Editorial contacto Silvestre

ISBN: 987-21141-5-3

  • Patagonia las leyes de la alta montaña

Santiago G. de la Vega

editorial de contacto Silvestre

ISBN: 9789872114183

  • Manual del Lago Argentino Glaciar Perito Moreno

Miguel Alonso

Editorial Zagier y Urruty

ISBN: 1-879568-22-5

  • Aves de la Patagonia y Antártida

Tito Narosky, Darío Izurieta

Editorial Vázquez Mancini

ISBN: 987-9132-09-2

  • Flora de la Patagonia: Bosques australes

Claudia Guerrido y Damian Fernandez

  • Patagonia trágica

José María borrero

Editorial Zagier y Urruty

ISBN: 1879568022

  • Poblamiento de la Patagonia

Luis Alberto borrero

Editorial Emece

ISBN: 950-04-2245-X

  • la Patagonia vieja

Andreas madsen

Editorial Zagier y Urruty

ISBN: 1-879568-62-4

Pequeña lectura recomendada para cualquier viajante

Preparándonos para el viaje

Antes de emprender El viaje conviene averiguar cómo es el lugar a visitar de ese modo lo aprovecharemos más y mejor.

 Pensemos en pensar lo que necesitaremos, para no molestar a nadie e innecesariamente: un botiquín por ejemplo no debe faltar.

Debemos ajustarnos a la naturaleza y no pretender que ella se ajuste a Nosotros. Sí no conocemos bien un lugar no encaremos emprendimientos riesgosos (Cómo cruzar un río, trepar por una ladera empinada, conducir por un camino desconocido y menos durante la noche.

Si en la ruta encontramos un vehículo parado debemos detenernos  para preguntar si su ocupante necesita ayuda.

Esto es muy importante y tradicional en toda la Patagonia.

Si tenemos libros que ya no leemos donémoslos a  escuelas del interior los alumnos y maestros están muy agradecidos.

Si nos encontramos con un puestero o poblador rural saludémoslo. Y si nos invitan a matear no hay por qué negarse sin desearlo se puede herir A quién ofreció su hospitalidad. No demos cátedra a los lugareños porque son simples y tímido pero no ignorantes.

Conversemos con los guardabosques y guarda faunas seguramente tendrás muchas cosas interesante para contarlo y enseñarnos.

Los camping de las áreas protegidas son excelentes lugares para hacer observaciones de fauna y los animales suelen mostrarse más confiados porque saben que hay alimento y que nadie les hace daño.

Hagamos fuego en los sitios autorizados y sólo cuando sea necesario apaguémoslos bien con abundante agua es la única forma de evitar incendios.

Depositemos nuestra basura en un lugar adecuado Y si en el camino nos encontramos conservémoslas hasta dar con ellos.

No recojamos plantas o animales como recuerdos de viaje. En la mayoría de los casos está prohibido hacerlo y además difícilmente sobreviven mucho tiempo no hay mejor recuerdo que una imagen Viva en nuestro Recuerdo o una linda foto.

Si recogemos semillas a la vera de los caminos fuera del parque nacionales o provinciales pero después plantarlas en casa.

 ¡Qué mejor que tener un jardín con plantas autóctonas en nuestra patria¡

 Nunca lo sabremos todo pero con dedicación cada vez más sabremos más. Evitemos acto de depredación de otros viajeros educando o explicando con comprensión.

Dejemos que la naturaleza se desenvuelva  normalmente como si no estuviéramos.

Dejemos todo igual o mejor que cómo estaban a nuestro paso.

Llevar un diario de viaje puede ser muy gratificante.

Salgamos al campo con humildad y regresemos a casa con satisfacción.

Compartamos  la enseñanza de la naturaleza y la de nuestros maestros.

No prometamos lo que no podemos cumplir (con frecuencia se escucha “después le mandó la foto” y quedará el hombre de campo “esperando La carroza”)

Un amante de la naturaleza es considerado con ella y con las personas. Hay que tener sentido común y un buen corazón eso es lo fundamental ¡buen viaje¡

Por Claudio Bertonatti